El uso de la biomasa para bioenergía reduciría los incendios y aumentaría el número de empleos

El nuevo estudio publicado en la revista Ecosystems nos informa que si aparte de limpiar las masas forestales y bosques de España, extraemos estos residuos en biomasa en forma de astillas o pellets para bioenergía se podría reducir hasta un 70% los incendios que se producen en el monte y, en el caso que se produjeran, serían mucho más fáciles de controlar y extinguir, los trabajos de los bomberos serían mucho más eficaces y el deterioro del medio seria mucho menor.

Lluís Brotons, investigador del CSIC en el CREAF, remarca que “el efecto positivo de esta actividad en una posible reducción del coste de extinción de los incendios” y también consideran que es necesario “combinar prácticas de extracción de biomasa con otros tratamientos de reducción de combustible acumulado en el sotobosque, ya sean mecánicos o mediante quemas prescritas, aquellas en que se aplica fuego intencionado y controlado al sotobosque con este propósito”. Además, permitiría el tratamiento sostenible de residuos forestales, reduciendo vertidos y quemas incontroladas de biomasa en el campo, y ayudaría a la regeneración natural de las masas forestales, reduciendo las plagas y mejorando la calidad del arbolado.

Política, energía, prevención y empleo

Así mismo, apuntan que una política de consumo de proximidad “podría favorecer la falta de gestión forestal en muchos puntos del territorio” y producir un sistema de consumo de energía sostenible de quilómetro cero tanto de producto de biomasa como de empleos.

Este estudio hace hincapié en fortalecer el vínculo entre el sector forestal y el energético para “incentivar esta gestión tanto a nivel público como privado, implicaría nuevos modelos de gobernanza a nivel local”. La limpieza de nuestros bosques es una fuente importantísima de creación de empleo y de energía renovable que debe ser aprovechada al máximo, especialmente en circunstancias de dura crisis económica.

El uso de la biomasa para bioenergía reduciría los incendios y aumentaría el número de empleos

Generación de empleo

El mantenimiento y limpieza de una 1 hectárea forestal requiere aproximadamente 6 días de trabajo, contando con las labores de clareados, podas, desembosque, astillado y transporte. De este modo, la limpieza de una superficie forestal de 100.000 hectáreas podría generar cerca de 900 puestos de trabajo en entornos rurales, que podrían ser remunerados mediante los ingresos derivados de la producción de electricidad utilizando los susodichos residuos forestales.

Según un informe realizado por Boston Consulting para Ence, la producción de 1 MW de energía con biomasa requiere la participación de 9 personas en las tareas de almacenamiento, preparación y transporte del material vegetal.

De acuerdo con estos datos, se deduce que el cumplimiento por parte de España de los planes de la Unión Europea en materia de energía renovables permitiría generar más cerca de 3.000 empleos para la recolección de biomasa en los bosques de España. El Plan Nacional de Energías Renovables (PANER) 2011-2020 prevé que España alcance una capacidad instalada de generación de energía con biomasa próxima a los 1.350 MW. Para ello, se requerirían la creación de más de 15.000 nuevos empleos en las labores forestales e industriales.

En el estudio publicado en Ecosystems han participado investigadores del Centro Tecnológico Forestal de Cataluña (CTFC), el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF), el Consejo Superior de Investigaciones Científica (CSIC) y la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Se basa en un modelo que reproduce las interacciones entre el fuego, la vegetación y la extracción de biomasa en un paisaje mediterráneo. En CREAF “han llegado a la primera evaluación cuantitativa de esta práctica a medio plazo (hasta 2050)”.

Fuentes de Información: